martes, 29 de diciembre de 2009

Administre su apetito para adelgazar

Por Claudia Durán, médico especialista en Nutrición


***Ahora que comienza el verano, las personas empiezan a pensar en
cuidar nuevamente su silueta. Dietas drásticas, que pueden poner en
peligro la salud, y planes de ir con frecuencia al gimnasio, que no
siempre se cumplen, están a la orden del día. A menudo se asimila el
cuidado de la línea al hecho de dejar de comer o comer menos, pero
ésta no es una relación cierta ni una solución adecuada. El mejor
aliado para cuidar la línea de una forma sana, eficiente y equilibrada
es aprender a comer mejor y más sano, sino a administrar el apetito,
aprendiendo a diferenciar entre el hambre físico-corporal de las ganas
de comer, o apetito emocional.***

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Sentir hambre entre horas es normal. Lo importante, cuando esto
ocurra, es no dejar de comer, seleccionando lo que se va a elegir. La
dieta deberá ser equilibrada, aportando alimentos que calmen el
apetito entre horas y ayuden a cuidar la salud.

Después de cada comida, normalmente desaparece la sensación de hambre,
nos sentimos bien, estamos saciados. Esta sensación o ausencia de
apetito puede mantenerse hasta la siguiente comida, asociada a la
reaparición del apetito. Existen diferentes factores que determinan
nuestro apetito, factores fisiológicos como la edad, el sexo, el peso
corporal o la actividad física; factores psicológicos como el humor,
la experiencia previa con un alimento en particular, restricciones
dietéticas individuales y desórdenes alimenticios (anorexia y bulimia,
por ejemplo); y factores ambientales como el estilo de vida, aspectos
culturales, influencias estacionales, hora del día o tener compañía
durante la comida, entre otros. Asimismo, determinadas hormonas o la
concentración de glucosa en sangre son otros factores que pueden
influir también en la sensación de hambre.

Muchas personas acostumbran a concentrar la ingesta en sólo tres
comidas al día (desayuno, almuerzo y cena), por lo que pasan
intervalos de tiempo demasiado prolongados sin ingerir ningún tipo de
alimento. Cuando sentimos una intensa sensación de vacío y de hambre,
lo mejor que podemos hacer es comer. Si no atendemos a esa imperiosa
señal que nos envía el cuerpo, llegaremos a la siguiente comida
totalmente descontrolados picoteando todo lo que está a nuestro
alcance. Eso no significa que debamos estar todo el día comiendo ni
que se pueda tomar cualquier cosa, sino simplemente ser fieles a
nuestra sensación de apetito corporal y de saciedad.

En las dietas, la restricción de no poder comer lo que nos gusta,
suele ser contraproducente. La sensación física y psicológica de
hambre nos lleva a picotear entre horas cualquier bocado. Para seguir
una dieta equilibrada es clave comer cuando se sienta apetito
corporal. Además del desayuno, el almuerzo y la cena pueden existir
más comidas entre horas a tener presentes si se requieren. Comer algo
a media mañana y merendar, nos ayudará a llegar a las comidas
principales con un apetito moderado.

Es necesario elegir alimentos que nos proporcionen nutrientes
esenciales pero que también nos sacien y que nos ayuden a llegar mejor
a la siguiente comida; este tipo de colaciones saludables nos ayudarán
a administrar nuestro apetito y a mantener una dieta equilibrada,
contribuyendo a mantener el peso adecuado. Son especialmente
recomendables aquellos bocados con un bajo aporte calórico pero ricos
en proteínas y fibras, y bajos en grasas.

*Comer cuando se sienta apetito físico y hacerlo despacio y masticando
bien los alimentos
*Desayunar siempre e incluir lácteos descremados, frutas, cereales y
derivados, como galletas con fibra si estuvieran indicados
*Priorizar la calidad de las calorías
*Beber un mínimo de 1,5l de agua al día
*Utilizar métodos de elaboración simples para la preparación de los
alimentos, con poca grasa y poca sal
*Intentar llevar un estilo de vida activo: andar, subir y bajar las
escaleras y 30 minutos de actividad aeróbica diaria, como por ejemplo,
caminar, bicicleta, natación.

Potenciar el conocimiento de los beneficios relacionados con la salud
que aporta el consumo de Alimentos Funcionales, así como el de
diferentes nutrientes necesarios para el desarrollo óptimo de algunas
de nuestras funciones orgánicas.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

¡¡FELICES FIESTAS!!

Estimados amigos,
De parte del staff de Vitarbol queremos desearles muy felices fiestas y el mejor de los éxitos para 2010, mucha salud y mucho afecto.

Seguimos a sus órdenes a través de este mismo sitio y en el correo electrónico vitarbol@gmail.com

¡¡Felices Fiestas!!

viernes, 18 de diciembre de 2009

"Beds are burning": Un llamado para cuidar el planeta

Artistas de diversas nacionalidades grabaron la canción “Beds are burning” como un llamado urgente a la cordura, a la sensatez, a la eficiencia. Es un llamado a cuidar el planeta y a reducir el derroche energético, el consumismo y las emisiones masivas de gases contaminantes a la atmósfera.

Un llamado para que los líderes de todo el mundo lleguen a un acuerdo que le dé otro rumbo a la vida económica, un rumbo de sustentabilidad, un rumbo de crecimiento más saludable, de lo que se está llamando “justicia climática”, que permita el crecimiento sin poner en riesgo a los más pobres ni a las generaciones futuras.

http://en.cop15.dk/


lunes, 14 de diciembre de 2009

OMS ESTIMA QUE PARA EL 2025 HABRAN 700 MILLONES DE OBESOS

La Organización Mundial de la Salud estima que en 2025 habrá más de 2.000 millones de adultos que sufrirán sobrepeso y 700 millones que serán obesos.

En este contexto, una investigación dirigida por el departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Navarra, publicada en la revista "Clinical Nutrition", muestra que el hábito de picotear entre comidas se asocia a un mayor riesgo de desarrollar obesidad. En el estudio tomaron parte 10.162 graduados universitarios con una media de edad de 39 años.

Fueron seguidos durante más de 4,5 años y sus hábitos dietéticos fueron evaluados mediante un cuestionario de 136 ítems, previamente validado en España. Se recogió el peso y el índice de masa corporal al inicio del estudio y en los sucesivos periodos de seguimiento.

Aquellos participantes que solían picotear entre comidas tenían un riesgo significativamente superior de ganar peso que los que no lo hacían. De hecho, éstos presentaron un 69% más de riesgo de convertirse en obesos durante el seguimiento.

Los alimentos objeto de este hábito eran principalmente snacks altamente energéticos como embutidos, chocolate, bollería industrial y refrescos azucarados. Estos snacks pueden contribuir a una ingesta energética diaria extra de 140 a 300 calorías por alimento, por lo que el consumo de solo algunos de ellos puede llevar claramente a un aumento en el peso corporal. Para reducir el riesgo, “las personas que picotean deberían considerar alternativas más saludables como un puñado de frutos secos o una fruta fresca”, comenta la doctora Maira Bes-Rastrollo, primera autora del informe. Este estudio está enmarcado dentro del proyecto SUN (Seguimiento Universidad de Navarra), coordinado desde la Facultad de Medicina de la Universidad de Navarra y en el que también colaboran otras universidades de toda España.

Mexicanos predispuestos a la obesidad

La población mexicana tiene predisposición genética a la obesidad como consecuencia de ancestrales criterios que privilegiaban social y laboralmente a las personas con sobrepeso, sostuvo Alberto Lifshitz Guinzberg.

En entrevista, el director general de la Coordinación de Desarrollo de los Institutos Nacionales de Salud afirmó que un reflejo de ello en los tiempos actuales es que siete de cada 10 habitantes en el país padecen de este problema que deriva en otras afecciones como diabetes, hipertensión y cáncer.

Señaló que ante la alta incidencia del sobrepeso entre los mexicanos fue necesario iniciar una investigación en torno a sus orígenes, la cual dio como resultado que los problemas partieron de hace poco más de 200 años cuando se hacía una selección de personas “gordas“ para los trabajos.

Esto, dijo, ya que entonces se consideraba que por naturaleza eran más resistentes y podían sobrevivir sin tener que comer tanto, lo que provocó una tendencia ascendente hacia ese estatus físico, al grado de que se detectó que ahora los mexicanos tienen un genoma especial que tiende a la obesidad y el sobrepeso.

Este genoma, prosiguió, al encontrar las condiciones propicias en alguna parte de la vida de quien lo porta, desarrolla rápidamente condiciones de sobrepeso y “por eso, hasta los connacionales que emigran a Estados Unidos en calidad de jornaleros sufren de sobrepeso en corto tiempo“.

El especialista, quien visitó Tapachula esta semana, puso incluso como ejemplo de esto a los indios Pima o indígenas Akimel O’odham -del norte de México-, a los que al hacerles un estudio se encontró que el 50 por ciento de ellos son diabéticos.

Lifshitz Guinzberg señaló que actualmente en el país el 20 por ciento de menores de edad sufre ya de obesidad o sobrepeso, y la cifra ha ido creciendo cada año.

“Incluso nos percatamos que en el número de fallecidos por Influenza A(H1N1) en México, la mayor frecuencia se presentó en personas –tantos adultos, como menores de edad- que tenían problemas de obesidad, sobrepeso y enfermedades degenerativas.

Por otro lado, añadió que el brote de influenza puso a prueba al sistema de salud, pues se esperaba que un problema de esta índole iniciara en Asia y no en esta parte del mundo, donde considera que se actuó con valor y audacia, al grado de que hay personas que consideran que México salvó al mundo con su estrategia sanitaria.

Esta estrategia, explicó, partió de una labor que se desarrolló desde 2006 para enfrentar la arremetida de una ola de influenza aviar que sirvió para encarar el brote de la denominada A H1N1.

Expertos indican que bajar de peso mejora función cardiovascular

Las personas obesas que bajan unos cuantos kilogramos de peso mejoran su función cardiovascular, asegura un estudio publicado en la revista Journal of the American College of Cardiology.

Para llegar a esas conclusiones investigadores estadounidenses analizaron los efectos que sobre el corazón tendría adelgazar entre cinco y 10 por ciento de peso corporal, incluso de suceder una posible recuperación de los kilogramos perdidos tiempo después.

En el análisis intervinieron 60 individuos obesos, de 22 a 64 años, cuyos índices de masa corporal oscilaban entre 30 y 44 (por encima de 30 refleja obesidad leve y más de 40 es signo de obesidad mórbida), quienes siguieron dos tipos de dieta y realizaron ejercicios.

Al inicio del estudio, a los participantes, muchos de ellos hipertensos, se les realizó una ecocardiografía avanzada e imágenes por ultrasonidos, en los que encontraron leves disfunciones coronarias.

Durante los seis primeros meses de la investigación, los voluntarios redujeron en un nueve por ciento su peso inicial, aunque no fue hasta casi un año después que se detectaron mejoras en la función cardiaca (función de bombeo, disminución del grosor de las paredes de la carótida).

También las cifras de triglicéridos y colesterol mejoraron, señala el artículo.

Este ensayoo estudio sugiere que después de un tiempo los corazones de las personas obesas pueden perder parte de su habilidad de bombeo y relajación, lo que conduce a la insuficiencia cardiaca.

Sin embargo, al perder peso la gente puede retroceder en el tiempo y lograr un rejuvenecimiento de la función coronaria, concluyeron los especialistas.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Algunos consejos prácticos para las fiestas

** Por Claudia Durán, médico especialista en nutrición.

Se puede creer o no, pero el hombre activo promedio aumenta sólo unos
pocos kilos durante las fiestas de Fin de Año, pero lo que aumenta
tiende a quedarse...para siempre. Sin embargo, con un poco de
precaución, podemos pasar diciembre sin condenarnos de por vida a los
estantes de pantalones anchos. Sencillamente hay que seguir los
siguientes consejos, y mantendremos a raya el exceso de peso de las
fiestas, y quizás hasta logremos perder algunos kilos acumulados en
cumpleaños y otros festejos del año.


1.- Busque un sueño reparador. Dormir es para los vagos ¿verdad? Nada
de eso. En realidad, el sueño desempeña un papel importante en el
metabolismo de los alimentos. Cuando se permitían sólo cuatro horas,
los adormecidos individuos mostraron niveles más altos de azúcar en la
sangre, lo que significa que el combustible no estaba llegando a los
músculos, donde debe estar. Consumir alcohol y comidas sustanciosas
puede interrumpir los ciclos de sueño, aminorando el ritmo de su
metabolismo cuando más se necesita, así como afectando el sistema
inmunológico. Además la falta de sueño aumenta el nivel de grelina,
neurotrasmisor caracterizado por incrementar el apetito, opuesto a la
leptina que incrementa la saciedad en personas que duermen siete
horas diarias.

2.- A desayunar temprano. El desayuno es la comida más importante del
día, ya que es necesario echar a andar el metabolismo temprano. Para
lograrlo, necesita tener algo en el sistema. Quienes desayunan suelen
estar más magros y generalmente consumen menos grasa y colesterol.
También reciben más fibra en su dieta, lo cual ayuda a saciar el
apetito ya avanzado el día. Si se decide por el cereal, vigile el
contenido de azúcar y trate de que el ingrediente principal sean
granos enteros.


3.- Sopita. En un estudio de la Universidad Estatal Penn publicado en
el American Journal of Clinical Nutrition, los individuos que
recibieron sopa de pollo y arroz antes del almuerzo consumieron 100
calorías menos que los que consumieron otros aperitivos. Si no tiene
sopa disponible, se sugiere comenzar con un gran vaso de agua común o
saborizada, con o sin gas, gaseosas, jugos light, vegetales crudos,
frutas, etc.

4.- Un perfil griego, sin tanto queso. Raras veces se ven enfermedades
cardíacas y algunas formas de cáncer en las poblaciones griegas e
italianas, pero muchos de este lado no entendemos los aspectos más
saludables de la dieta mediterránea. Creemos que significa berenjena
con parmesano y quesos de alto contenido de grasa. En realidad, es una
dieta basada sobre todo en vegetales, frutas, granos enteros,
legumbres, pescado y una conveniente dosis de aceite de oliva. De
hecho, el aceite de oliva es una de las maneras más saludables de
incorporar grasa necesaria en nuestro plan alimentario personal
de nutrición.

5.- Nuez y pescado. El pescado, en especial el salmón y la caballa,
contienen grasas monoinsaturadas saludables. Se recomiendan dos
porciones de alimentos ricos en ácidos grasos omega 3 ( el pescado y
la nuez los poseen ) por semana. Además de su alto contenido en omega
3, un consumo moderado de nueces es también una buena fuente de
proteínas, fibra, magnesio, potasio y zinc.

6.- Por escrito. Lleve un diario de su alimentación, para saber todo
lo que come.

7.- Más legumbres. Agregar fibra a su alimentación puede generar una
vida general más saludable. Algunos porotos pueden ayudar a disminuir
los niveles de colesterol, bloquear la absorción de grasa y hacerle
sentir más lleno, así comerá menos. Los porotos también añaden
vitaminas del grupo B, proteínas, potasio, calcio, hierro y zinc a
su organismo.

8.- Agua que has de beber. El agua es usada en casi todas las
funciones corporales y puede realmente reducir el apetito, así que
favorece tener un vaso a mano. No confíe en su mecanismo de sed para
recién entonces beber, en muchas personas la sed se confunde con
apetito lo que las hace comer, cuando en realidad tendrían que beber,
con el consiguiente aumento de peso. Muchas veces, cuando se da cuenta
de que tiene sed, ya ha llegado a la deshidratación.

9.- Divide y vencerás. Dividiendo las comidas y distribuyéndolas a lo
largo del día. Registre cuando siente apetito, de acuerdo a su reloj
interno, corporal, gástrico, obtendrá mejores resultados que llenando
el estómago de un golpe, producto de haber anestesiado durante
muchas horas su sensación de hambre físico.

jueves, 10 de diciembre de 2009

"No Hunger", la película que piden que dirija Al Gore

Cambiar los hábitos, la clave para "salvar" a los niños de la obesidad

De un tiempo a esta parte, se habla de la obesidad como una epidemia. Y lo cierto es que no es de esas enfermedades que se contagian por contacto físico, o porque alguien estornude al lado nuestro, o por no lavarse correctamente las manos. No. La obesidad se transmite de generación en generación junto con los malos hábitos alimenticios y el sedentarismo.

Así es que la doctora Ana Jufe (MN 74310) definió la obesidad como "una enfermedad que se caracteriza por tener exceso de peso a expensas de exceso de tejido adiposo. Sobre todo es importante la obesidad como enfermedad cuando el exceso de tejido tiene localización abdominal".

El doctor Julio Cukier (MN 33127) detalló a Infobae.com que en una consulta clínica es posible detectar "si hay alguna predisposición genética o causa orgánica en el niño" que tienda a la enfermedad, al tiempo que remarcó que "la obesidad en sí misma produce alteraciones clínicas y de laboratorio que se deben evaluar". "Una de ellas es la resistencia a la insulina que padecen los niños con sobrepeso, cuyos niveles de insulina son altos debido a su alta ingesta de hidratos de carbono", ejemplificó.

Jufe explicó que "hay diferentes métodos para cuantificar la obesidad". "En niños se usa el Índice de Masa Corporal (IMC) persentilado, esto es hacer peso (en kilos) dividido altura (en centímetros) al cuadrado", detalló y agregó: "Eso da un número que se ubica en una tabla y se considera sobrepeso, por ejemplo en varones, cuando el IMC en esa tabla da entre 85 y 95, y obesidad cuando da mayor de 95; lo ideal es 50".

Según ella, hay que diferenciar obesidad secundaria y otras enfermedades, que son muy infrecuentes (entre el 1 y2% de los casos), como la causada por el exceso de corticoides o hipotiroidismo, del resto, que es "la obesidad común o no definida".

Este último tipo "tiene muchas veces una base genética, pero eso es cada vez menos porque lo que hay en la actualidad es una epidemia de obesidad, que en los niños tiene como causante un desbalance entre el gasto energético y el ingreso energético. Se comen más calorías de las que se gastan. Y eso tiene que ver con mala alimentación rica en grasas e hidratos y sedentarismo".

El pediatra contó que la edad en la que aparece la necesidad de consultar por exceso de peso en los niños es a partir de los 10, 11, 12 años y en la adolescencia. "Esto es porque se sienten discriminados, lo que genera que se sientan mal, eso les causa ansiedad y por ende comen más", aseguró.

A lo que agregó que "los padres tampoco conocen los mecanismos para controlar el aporte calórico; desconocen qué pueden cocinar o cómo hacer para que el chico coma cosas de menor valor calórico".

Cómo tratarlos
Los profesionales dirigen el Centro de Obesidad Infantil y Adolescente, donde, en grupos y guiados por un equipo interdisciplinario, apuntan a lograr un cambio de hábito en niños y adolescentes con exceso de peso, para evitar que se conviertan en futuros obesos.

La médica nutricionista explicó que "la intención es abocar a ese niño/adolescente en un grupo de pares con características similares". Y detalló: "Después de una entrevista con la nutricionista y una vez logrado el diagnóstico, les entregamos un plan de alimentación con asesoramiento a los padres, que se adecua a las actividades del chico y varía según los resultados que vamos viendo".

Así, en reuniones grupales semanales les controlan el peso y, mediante charlas, se interiorizan acerca de cómo transcurrió la semana: "Qué les salió, qué no (de las pautas dadas) y nos anticipamos a los días por venir, por ejemplo, si el 'problema' estuvo en que se tentaron en el recreo les damos técnicas para resolverlo", contó Jufe, para quien "el beneficio de trabajar en grupo está en que ven que no están solos y que a otros les pasa lo mismo".

Asimismo, el centro cuenta con una "mini" sala de gimnasia, donde al menos una vez por semana, cada chico toma una clase de actividad física con un profesor de educación física especializado.

"También les proponemos que la ingesta que les toque antes o después de la actividad del grupo la hagan acá (en el centro) para que podamos corregirles opciones de comida, ya sea el almuerzo o la merienda", dijo Jufe.

El tratamiento incluye, en los casos que así lo requieran, apoyo psicológico, si los profesionales detectan que hay alguna situación concomitante al peso -como ansiedad generalizada, o crisis familiar por algún otro tema.

El objetivo: cambiar hábitos
Consultado acerca de cómo logran que un niño o adolescente no "caiga" en las innumerables tentaciones de dulces que los acechan a diario, el doctor Cukier destacó que "las tentaciones van a existir siempre, pero la idea es que el chico tome conciencia y que los padres organicen una alimentación diferente".

"Antes el factor genético tenía más relevancia a la hora de hablar de obesidad, pero hoy se sabe que cuanto uno antes empiece a cambiar los hábitos de alimentación, menores serán la frecuencia de obesidad y los riesgos", consideró el profesional.

Así es que -según el pediatra- "si uno deja evolucionar los malos hábitos, un gran porcentaje de chicos con sobrepeso termina siendo obeso".

Cukier destacó que el tratamiento "no es rápido".

"Hay quienes hacen que un chico baje 10 kilos en dos meses y eso no sirve, además de que está demostrado que el aporte calórico muy bajo ocasiona males por sí mismo, si no se modifican hábitos, nada se logrará a largo plazo", subrayó el médico, quien destacó: "Nosotros tenemos un objetivo final, pero preferimos que el chico tome conciencia progresivamente y eso es más frecuente de lo que uno cree; los chicos cuando ven resultados se entusiasman con el proceso".

Así y todo, son inevitables los altibajos. "Una cosa muy frecuente es que se desilusionen si suben un poco de peso", remarcó Cukier, para quien, dado que el tratamiento "no es lineal", lo ideal es explicarles desde el comienzo las reglas: "Decirles que van a bajar despacio, que van a tener menos hambre, que hagan colaciones de poco aporte calórico, pero nunca le sacamos la comida, no hay nada que esté prohibido".

Básicamente, esto se debe a que los menores se encuentran en pleno proceso de desarrollo por lo que "la idea es no desnutrirlos porque si no el crecimiento es menor. El objetivo es reducir volumen y cantidades de porciones".

"Nuestro trabajo tiene que ver con algo que es progresivo, que no busca generar otra enfermedad que tiene que ver con el aporte calórico muy bajo. Hay pruebas que demuestran que un aporte calórico de un adulto de 650 calorías genera un descenso de peso brusco pero después se estabiliza porque el organismo se acostumbra a ahorrar calorías y, además, se pueden enfermar. Con los chicos pasa algo igual, con el aditamento de que esto es intolerable porque el período de crecimiento se pierde", recalcó.

En ese sentido, la doctora Jufe explicó que "el cambio de hábito requiere tiempo y repetición de la enseñanza, como todo aprendizaje".

"El chico tiene que sentir que puede venir aunque haya comido mal esa semana y uno le va a dar nuevas técnicas para que trate de controlarse, para pensar en los beneficios de no comer eso que quiere", dijo.

Cukier puntualizó que la primera parte del tratamiento "es de mucha cotidianeidad": incluye llamados telefónicos, mail y hasta sms, en los que los chicos consultan si se tientan con algo y los médicos les indican por qué pueden cambiarlo.

"Una vez que llegan al objetivo vienen cada 15 días, un mes, tres meses. Cada vez se aleja más el tiempo de venir porque a medida que pasa el tiempo tienen más control de la situación", aseguró el profesional, quien explicó esto en el hecho de que "el sobrepeso es adictivo. Si se comen hidratos de carbono, cada vez se quieren más, pero si uno consigue que durante un tiempo la cantidad de hidratos sea menor, el chico tendrá menos hambre y ellos se dan cuenta de eso".

Si bien -en palabras de Cukier- el objetivo del trabajo es lento, llega el momento de la cura. "Las enfermedades, si no se curan, se repiten permanentemente", aseguró.

Beber eleva un 30% el riesgo de recurrencia del cáncer de mama

Según explica Marilyn L. Kwan, responsable del estudio, "las mujeres diagnosticadas antes con cáncer de mama debería considerar limitar su consumo de alcohol a menos de tres bebidas por semana, en especial a las mujeres postmenopáusicas y con sobrepeso u obesidad".

Los científicos examinaron los efectos de alcohol sobre la recurrencia del cáncer y la mortalidad en el Estudio Epidemiológico de Vida después del Cáncer, un estudio prospectivo de 1.897 supervivientes de cáncer de mama diagnosticados con cáncer de mama invasivo en fase inicial entre 1997 y 2000.

Los investigadores reclutaron a participantes del registro del cáncer de Kaiser Permanente en California del Norte y compararon la recurrencia del cáncer en mujeres previamente diagnosticadas con cáncer de mama que bebían con un grupo de referencia de mujeres también diagnosticadas con la enfermedad pero que no consumían alcohol.

Los autores utilizaron un cuestionario para documentar la información sobre vino, cerveza y consumo de licor durante el año anterior. Cada año, las participantes también completaron información sobre su salud, incluyendo recurrencia del cáncer de mama, que se verificó con sus registros médicos.

Tras ocho años de seguimiento, los científicos descubrieron que 349 recurrencias del cáncer y 332 muertes por el cáncer y otras causas. Entre las bebedoras, el vino era la elección más popular, seguido de los licores y la cerveza.

El mayor riesgo de recurrencia parecía ser mayor entre los participantes que eran postmenopáusicas y sobrepeso u obesidad, y estaba presente de manera independiente al alcohol. El consumo de alcohol no se asociaba con la mortalidad global.

"Estos resultados pueden ayudar a las mujeres a realizar más decisiones informadas sobre su estilo de vida después de un diagnóstico de cáncer de mama", señala Kwan.

La investigadora añade que estos descubrimientos deberían confirmarse con más investigación debido a que pocos estudios se han dirigido a la influencia del alcohol sobre la progresión del cáncer de mama y el mayor riesgo de recurrencia se observó sólo en algunos subgrupos.

La obsesiva gordura

Por Silvia Ojanguren, para El Universal

Al problema de los kilos de más se le dan diferentes nombres, pero bajo cualquiera es una verdadera amenaza

La obesidad mina la vida, causa estragos a quien la padece y en muchas ocasiones provoca que la gente busque curas mágicas con charlatanes o consumiendo productos milagro que, a la larga no dan otro resultado que el adelgazamiento de su cartera. Esa es parte de la experiencia de Mary Carmen Huachin, una mujer que de pronto comenzó a subir de peso y a tratar de eliminar la sobrecarga.

Ella notó que la ropa no le quedaba, se sentía cansada, y empezó a sufrir várices y experimentaba calambres en las piernas. La situación deterioró su ánimo y constantemente se sentía triste e irritable.



Una historia más

Mary Carmen es una de entre 70 millones de mexicanos que sufren el impacto negativo del exceso de peso, gente que ve afectada su autoestima y con el tiempo la salud, nos dice la médico bariatra Elizabeth Rodríguez García, directora del Consejo para Manejo y Prevención de la Obesidad.

La gordura es el principio de un mal camino, ocasiona silenciosamente problemas como hipertensión, padecimientos cardiovasculares, diabetes, accidente cerebrovascular, daño en los riñones, así como un alto riesgo de padecer algunos tipos de cáncer.

Estudios de universidades estadounidenses de California y Pittsburgh revelan que la obesidad incrementa el riesgo de padecer Alzheimer, ya que los pacientes tienen menos tejido cerebral que el resto de las personas de la misma edad.

La especialista señala que los trastornos sufridos por el organismo debido a la obesidad y el sobrepeso se deben a que las células adiposas envían señales que inflaman las células que recubren el interior de los vasos sanguíneos (endotelio), favoreciendo que en éstos se depositen los excedentes de colesterol y triglicéridos consumidos.

Lo que generalmente preocupa al paciente con sobrepeso u obesidad es lo que ve frente al espejo: una figura que le desagrada, rechazo que le ocasiona trastornos emocionales como depresión, baja autoestima, frustración, ansiedad y aislamiento, indica la médico bariatra.



Trampas de la fe

“Los daños emocionales causan en el paciente un deseo por eliminar rápidamente el exceso de peso, por lo que suelen recurrir a ‘terapias’ o ‘fármacos milagro’ que prometen acabar con el problema en poco tiempo y los cuales pueden ocasionar graves trastornos a la salud”, relata.

“La mayoría de las personas quiere una solución mágica, pues busca perder 20 kilos o más en menos de tres meses, de manera que hace dietas extremas cuya consecuencia es un descontrol metabólico que ocasiona mareos, dolor de cabeza, debilidad y descompensación fisiológica que obliga al paciente a abandonar el tratamiento”, asegura.

Rodríguez García, fundadora de la Clínica de Nutrición y Bariatría, dice que para evitar problemas es fundamental que el paciente reciba un tratamiento integral, que incluya una dieta adecuada, actividad física de acuerdo con sus características y, en ocasiones, el apoyo de sicoterapia y un tratamiento farmacológico.

La especialista dice que en el caso de pacientes que sufren problemas de ansiedad y, por tanto, les es difícil seguir un régimen alimentario adecuado, es recomendable el uso de medicina cuyo principio activo es la sibutramina, la cual reduce tal estado emocional, al tiempo que regula el proceso hambre-saciedad.

La bariatra afirma que es uno de los dos fármacos aprobados por la Norma Oficial Mexicana para el tratamiento de la obesidad, por lo que, administrada por un especialista, es una terapia segura y efectiva. Actualmente, existen medicamentos genéricos cuya sustancia activa es la sibutramina, como obectiv de probiomed.

Impuesto a bebidas endulzadas combatiría obesidad

Por Kate Kelland para Reuters
(Editado en Español por Juana Casas)


LONDRES (Reuters) - Si Barry Popkin pudiera elegir, crearía un impuesto a las bebidas endulzadas del mismo modo que se paga por los cigarrillos y el valor crecería hasta que las sociedades las abandonen y eliminen una de las causas del aumento de peso.

Popkin, un experto en nutrición que ha asesorado al Gobierno estadounidense y a políticos de todo el mundo, dice que la epidemia de la obesidad y de subir de peso que arrasa en todo el mundo podría ser frenada dramáticamente si la gente corrige el mantra "eres lo que comes" y le añade "eres lo que tomas".

Reavivar el gusto por el agua podría ayudar a reducir entre 300 y 600 calorías por día en la dieta de un estadounidense o mexicano promedio y casi tanto en la ingesta diaria de muchos europeos, sostuvo.

"Dependiendo del país en donde vivas, ahora tenemos entre el 10 y el 25 por ciento de todas las calorías consumidas en bebidas endulzadas o calóricas", dijo a Reuters Popkin, profesor de nutrición de la Universida de Carolina del Norte durante una visita a Europa.

"Este cambio ha sido fenomenal, sobre todo en los últimos 25 años. No es la única causa del problema mundial de la obesidad, pero es el factor que podemos cambiar con el mínimo perjuicio para la dieta diaria de la población", agregó.

Los datos acerca del aumento de peso y los crecientes niveles de obesidad dejan poco espacio a las dudas: el problema está amenazando con desbordar a los sistemas de salud y los presupuestos de los gobiernos de todo el mundo.

Un reporte publicado por la OCDE el miércoles dijo que uno de cada tres adultos estadounidenses es obeso, mientras que un estudio de Popkin realizado en China en el 2008 sugirió que los niveles de obesidad allí también están aumentando rápidamente, con más de un cuarto de la población con sobrepeso u obesa.

El número de pacientes con diabetes -una de las principales enfermedades crónicas provocadas por el exceso de peso- ya está alcanzando niveles epidémicos, con un estimado de 180 millones de personas diabéticas en todo el mundo.

Popkin reconoce que ahora hay alrededor de 25 países donde más de la mitad de la población adulta tiene sobrepeso o es obesa y en muchos países ricos, al igual que en naciones de ingresos medios como Sudáfrica, México y Egipto, la tasa alcanza entre el 60 y el 70 por ciento.

Popkin, que ha estudiado los hábitos de alimentación en varios países de Europa, Asia, Oriente Medio y Estados Unidos, dice que el paso del agua a bebidas endulzadas pudo haber provocado entre un tercio y dos tercios del aumento de peso en los últimos 30 años.

El experto reconoce que podría llevar tiempo -probablemente una década- cambiar el gusto por las bebidas endulzadas, pero dijo que los políticos deben tomar como ejemplo al tabaco y usar los impuestos como un arma.

"Me gustaría un sistema en el cual las bebidas endulzadas sean las que más pagan impuestos, las bebidas dietéticas menos y el agua ningún impuesto", dijo Popkin. "Si ese impuesto elevara el costo en un 15 o 20 por ciento, tendría un efecto significativo en el abandono de las bebidas endulzadas", apuntó.

Culpan a Ssa por descuido de vacunas

El Sindicato de la Secretaría de Salud se deslindó del mal manejo de vacunas contra la influenza A H1N1, como sucedió en Colima y Morelos, y responsabilizó a la dependencia a cargo de José Ángel Córdova Villalobos y de los funcionarios encargados de la logística.

Marco Antonio García Ayala, dirigente de esa organización gremial y secretario de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados sostuvo que sería muy lamentable culpar a los trabajadores del descuido que derivó en el desperdicio de vacunas.

Cabe señalar que Córdova Villalobos confirmó el miércoles que "por un descuido", personal del Hospital Civil Ernesto Meana San Román, de Morelos, dejó abierto el refrigerador donde guardan las vacunas contra influenza A H1N1. En tanto, en Colima no se encontró a las personas que debieron recoger las vacunas en el aeropuerto.

García Ayala dijo que si es Birmex la encargada de la distribución, deberá dar respuesta a este manejo, pero sustentó que el sindicato ha insistido en que se revise y analice la logística de distribución para evitar malos manejos.

Respecto a la aplicación de esta vacuna a los trabajadores sindicalizados, del universo de 250 mil han sido pocos los que la han recibido, en muchos casos no lo hacen por dudas e incertidumbre de la calidad y sus efectos y se tendrá que respetar ese derecho de los trabajadores.

El diputado priísta señaló que si bien la Secretaría de Salud está ofreciendo la posibilidad de la aplicación de la vacuna, esto deberá ser reforzado por la Comisión Federal para Riesgos Sanitarios (Cofepris), mediante la emisión de un comunicado para certificar que hay garantía en la vacuna.

Por otro lado, Marco Antonio García Ayala dio a conocer que los 70 mil trabajadores de la Secretaría de Salud que han sido regularizados con su base en 2008 y 2009, recibirán este fin de año un estímulo económico de 8 mil 450 pesos en vales de despensa, que junto con los 40 días de aguinaldo y su sueldo ordinario fortalecerán sus ingresos, lo cual beneficiará a un total de 250 mil trabajadores.

Comentó que lo anterior se estableció en un acuerdo firmado por la Secretaría de Hacienda y la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE) y destacó que la Secretaría de Salud tiene como fecha límite el próximo 17 de diciembre para realizar el pago.

Subrayó que se estará dándole seguimiento a las Secretarías de Salud de los estados, a fin de que se cumpla con esta medida, en tanto que el aguinaldo deberá pagarse una parte en la primera quincena de este mes y la segunda parte en la primera quincena de enero de 2010, estableció el dirigente.

"Estaremos muy pendientes de que se pague en tiempo y forma, porque de no realizarse los funcionarios estarán incurriendo en una irresponsabilidad y para ello se está acordando con las dirigencias sindicales en cada uno de los estados estar vigilantes de este pago, porque lo contrario nos obligarán a tomar medidas de presión, como movilizaciones de trabajadores, laborar bajo protesta, brazos caídos ó medidas de carácter jurídico".

Aclaró el líder del SNTSA, que los 70 mil trabajadores que serán beneficiados con los estímulos de fin de año, venían laborando bajo el régimen de "contrato", en diferentes áreas de la Secretaría de Salud, por lo que se les ha otorgado la base y han sido incorporados a la organización sindical lo que en conjunto suman actualmente 250 mil agremiados

lunes, 7 de diciembre de 2009

Obesidad infantil, epidemia en México

Durante el Seminario “Resultados de Nutrición de la ENSANUT-2006: Presentación de Número Especial publicado en Salud Pública de México”, el doctor Bernardo Hernández, director de Salud Reproductiva del Centro de Investigación en Nutrición y Salud del INSP, explicó que la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud 2006 (Ensanut 2006) fue levantada bajo la coordinación del INSP y sigue la secuencia de encuestas nacionales de Nutrición (1988 y 1999) y de Salud (2000).

A partir de la referida encuesta se han realizado diversos trabajos de investigación que han sido publicados en el Número Especial de la Revista Salud Pública de México.

En este contexto, se dieron a conocer algunos de esos materiales a través de ponencias. La doctora Teresita González de Cossío, del Centro de Investigación en Nutrición y Salud (CINyS), abordó las referencias antropométricas utilizadas para estimar prevalencias de mala nutrición, así como el crecimiento de los niños alimentados al seno y las diferencias entre las dos estimaciones, durante su ponencia “Malnutrición del niño mexicano en las últimas dos décadas: prevalencias estimadas con los estándares de crecimiento de la OMS-2006”.

Al respecto, recomendó el uso de los nuevos estándares de crecimiento de la Organización Mundial de la Salud (OMS), por ser de naturaleza normativos, y advirtió que las estimaciones de la prevalencia de la mala nutrición en preescolares mexicanos, publicadas hasta ahora, estaban levemente subestimadas. “La desnutrición –dijo– ha disminuido, pero sigue siendo el problema de malnutrición más importante en la edad preescolar”. El sobrepeso ha aumentado 30 por ciento en el preescolar en las últimas dos décadas, y la emaciación en la infancia temprana no ha dejado de ser un problema de salud pública, lo cual es resultado de la desprotección de la lactancia materna, por un lado, y de una alimentación complementaria inadecuada, por el otro.

El doctor Salvador Villalpando, director de Investigación en Políticas y Programas de Nutrición, por su parte, señaló que la anemia fue la deficiencia nutricia más frecuente y grave en la Encuesta Nacional de Nutrición de 1999. “Si bien la anemia en menores de 2 años ha disminuido, sigue siendo inaceptablemente alta”, advirtió.

Luego de señalar que la disminución más notable ocurrió en niños de niveles socioeconómicos medio y bajo, así como en indígenas, el doctor Villalpando destacó la urgencia de llevar a cabo medidas que conduzcan a reducir en al menos 50 por ciento más la anemia en niños menores de 2 años y escolares de los estados con prevalencias críticamente altas.

La maestra Sonia Rodríguez, por su parte, señaló que México atraviesa por una transición nutricional y epidemiológica, cuyos principales determinantes son la mala calidad de la dieta y la baja actividad física.

“Es imperativo desarrollar estrategias dietéticas que contribuyan al control y prevención de los problemas de nutrición”, advirtió durante su ponencia “Ingestión de energía y nutrimentos en adolescentes mexicanos: Análisis de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2006”. En el caso de los adolescentes, es necesario cubrir sus requerimientos de nutrimentos, así como fomentar hábitos de alimentación que prevengan enfermedades crónicas en la vida adulta.

La doctora Anabelle Bonvecchio, investigadora del CINyS, habló del proyecto “Tendencias de Sobrepeso y Obesidad en Niños Mexicanos de 2 a 18 años. 1988-2006”, cuyo objetivo fue describir las prevalencias de Sobrepeso Obesidad (SP/O) en niños y adolescentes mexicanos dentro de ese grupo de edad, así como comparar las tendencias de las prevalencias de SP/O en niños y adolescentes mexicanos entre 1988 y 2006, en el ámbito nacional y por subgrupos relevantes de población.

Al respecto, señaló que “la epidemia de obesidad afecta a los niños de todas las edades, regiones, nivel socioeconómico, área (rural y urbano) y condición étnica, y que esta tendencia va en aumento, particularmente en escolares y adolescentes de todos los subgrupos de población. “El sobrepeso en edad escolar –concluyó– precede a la obesidad durante la adolescencia.”

El experto Simón Barquera, director de Epidemiología Nutricional del CINyS, presentó su artículo sobre “Obesidad y adiposidad central en adultos Mexicanos: resultados de la ENSANUT 2006”, en el que expone que alrededor de siete de cada 10 adultos padecen sobrepeso u obesidad en México. La obesidad mórbida, sin embargo, aumentó 45 por ciento en mujeres y 22 por ciento en hombres en los últimos 6 años. “La obesidad es el factor modificable más importante para la prevención de enfermedades crónicas. Sin embargo, su control es complejo y requiere de acciones multisectoriales coordinadas por la Secretaría de Salud pero que involucran a toda la sociedad”, concluyó.

En el mismo contexto –según lo dio a conocer el INSP–, el doctor Juan Rivera Dommarco, director del Centro de Investigación en Nutrición y Salud del INSP, en su ponencia “Diseño de las tres encuestas Nacionales probabilísticas de Nutrición en México”, destacó los cambios introducidos en los programas de nutrición a partir de finales de la década de 1990 (como el Programa Oportunidades), entre los que destacan: focalización en familias pobres de zonas rurales, niños menores de 2 años y mujeres embarazadas y durante lactancia; alimentos distribuidos (alimentos complementarios enriquecidos y diseñados específicamente para menores de dos años); mayor énfasis en componente educativo; coordinación de programas y acciones; integralidad en acciones, y componente de evaluación.

De acuerdo con la información del INSP, dicho investigador destacó que la desnutrición ha descendido de manera importante en las últimas dos décadas. La reducción fue mayor en los últimos diez años, particularmente entre los más pobres, contribuyendo a reducir la inequidad.

“Sin embargo –dijo– persisten prevalencias elevadas en la zonas rurales, la población indígena y los niveles socioeconómicos más bajos.” El aumento en el número de pobres entre 2006 y 2008 y la crisis financiera global podrían empeorar las condiciones de nutrición de los pobres, advirtió.

Para erradicar la desnutrición en México, es necesario aplicar las intervenciones de probada eficacia existentes e implementarlas utilizando las mejores prácticas. Asimismo, deben emprenderse de manera simultánea, acciones dirigidas al logro de crecimiento económico sostenido, con políticas distributivas y programas de desarrollo social que disminuyan la inequidad y la pobreza.

En ese sentido, refirió que “las intervenciones en nutrición durante el periodo formativo de la gestación a los primeros dos años de vida es una de las inversiones más efectivas para mejorar la salud y el desarrollo de capital humano y para interrumpir el ciclo intergeneracional de la pobreza”, concluyó.

Mueren 30 personas al día derivado de la obesidad

En el Estado de México mueren al día 30 personas por diabetes o bien enfermedades relacionadas con la obesidad; tan sólo en 2008 en la entidad se registraron 4 mil 236 decesos por dicha enfermedad.

Actualmente la Secretaría estatal de salud trata a 56 mil mexiquenses con diabetes, no obstante de estos sólo el 35 por ciento está bien tratado, puesto que el resto no acude a consulta ni toma medicamento hasta que su salud se deteriora.

El delegado del IMSS, Israel Raymundo Gallardo Sevilla reconoció que el año pasado se gastaron 700 millones de pesos en medicamentos por padecimientos relacionados con la enfermedad como diabetes e hipertensión, mientras que para el presente se tiene registro de 800 millones.

El funcionario precisó que en las clínicas del IMSS se tienen, hasta el momento, 5 mil personas inscritas el programa “Vamos por más”, que buscan reducir el peso, aunque la intención es que cada vez se sumen más mexiquenses a fin de evitar que en la entidad la obesidad acabe con más habitantes.

El subdirector de la Secretaría de Salud de la entidad y director del Instituto en la materia, Gabriel O’Shea Cuevas, precisó que la diabetes ocupa el primer lugar de muertes en la entidad más poblada del país y el noveno a nivel nacional, “aunque le puedo asegurar que en un par de años podríamos ocupar el séptimo lugar”.

Enfatizó que a nivel nacional se suman año con año 400 mil diabéticos, lo que se debe principalmente a los altos índices de obesidad.

“Es lamentable que muchos mexicanos sigan sin acudir a sus consultas; hasta que no sienten que ven borroso o que su salud está mermada, deciden regresar con sus médicos, lo cual empeora la situación”.

Al cuestionar si las acciones que se han tomado para combatir la obesidad han resultado ser insuficientes, el sub secretario estatal de Salud mencionó que la diabetes es el reflejo del descuido de las personas.

Tan es así que insistió en señalar que la diabetes encabeza la lista de las enfermedades crónico-degenerativas.

Dijo que de enero del presente año a la fecha, se han llevado a cabo un millón 300 detecciones de enfermedades crónico-degenerativas y 34 por ciento es de diabetes.

Finalmente el funcionario reconoció que 70 por ciento de los enfermos de diabetes habitan en zona urbana y el resto en zonas rurales.

El rebrote de influenza

Por Once TV / Noticias

Llegó para quedarse. Desde abril pasado a la fecha mantiene al mundo en alerta. se trata de la pandemia del virus de influenza A (H1N1). En México, autoridades del sector salud siguen su evolución ante el aumento de casos esperado para la temporada invernal. Actualmente la tercera ola del virus está presente.

“Habría que estar atentos para ver qué cepa es la que lo pudiera dar, de antemano, se puede anticipar que habría un incremento de influenza en la temporada invernal, como lo hay todos los años, ahora, lo que habrá que estar atentos es a ver si es por esta nueva cepa, la A H1N1 nueva, o si es por las estacionales normales, habrá que dar seguimiento puntual de como ocurre”, comentó Pablo Kuri, epidemiólogo de la Secretaría de Salud.

Las bajas temperaturas y el clima lluvioso aumentan la incidencia de esta nueva enfermedad. En octubre se registraron 20 mil 437 contagios, el pico más alto desde la contingencia de abril, cuando sumaron 27 mil 410 nuevos casos. Las autoridades esperaban lo inevitable: una mutación del virus AH1N1

“La parte del virus que ha mutado no afecta, ni es su gravedad, ni es su resistencia, ya había habido unos pequeños cambios en el genoma del virus, pero estos no inciden, porque hemos visto que en México con estos dos cambios, con estos dos tipos de virus, vamos, del mismo paciente que evolucionaron perfectamente bien”, dijo José Ángel Córdova Villalobos, secretario de Salud, el 23 de noviembre de 2009.

“A pesar de que éste es un virus que ha demostrado no ser tan virulento como se esperaba al principio, no hay que aflojarle de aquí hasta que esta situación no se vuelva a repetir. Durante esta temporada, además, estamos esperando que el virus mute y la mutación del virus puede ser para bien o para mal, puede mutar y ser un virus menos agresivo”, expresó Enrique Goldbard, investigador del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

“La influenza se volvió una enfermedad prevenible y curable y ¿de qué depende la prevención?, pues depende de que la gente actué corresponsablemente y si estamos ante una enfermedad tenemos primero: no automedicarnos y dos: acudir a recibir la atención, de ello depende la vida y no exagero, la muerte de la gente”, manifestó Armando Ahued Ortega, secretario de Salud del DF, el 2 de noviembre de2009.

Para este escenario México adquirió un lote de 30 millones de vacunas contra la influenza A H1N1.

El pasado 23 de noviembre se recibieron las primeras 865 mil dosis provenientes de dos laboratorios europeos y que ya se aplican en ese continente y en Estados Unidos. En México en la primera etapa personal médico, mujeres embarazadas en el tercer trimestre.

Su aplicación será gratuita en los centros de salud, clínicas y hospitales del sector público en todo el país. En este momento la iniciativa privada no podrá aplicar esta vacuna porque no cuenta con ella.

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